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Para abogados y despachos en México

El despacho inteligente que lleva tus plazos.

Sube un acuerdo y LicListo arma el expediente: partes, fechas, término y vencimiento en días hábiles. Tu cliente lo sigue en un portal claro — sin llamarte.

El problema

Un asunto casi nunca se pierde por falta de criterio. Se pierde por una fecha.

No es la ley la que se te escapa. Es el día. Estas tres son las formas concretas en que un expediente en orden termina vencido.

La fecha equivocada

Nos pasó a nosotros. Un expediente quedó fechado cuatro meses atrás porque el sistema tomó una fecha citada dentro del escrito, no la del acuse. Cuatro meses de plazos corriendo desde el día equivocado, sin que nadie lo notara.

El término que nadie computó

El plazo se anotó en un post-it, en días corridos, sin descontar inhábiles. Nadie lo cotejó porque nadie dudó de él: un plazo mal computado no avisa. Nada más vence.

La renovación que nadie agendó

La declaración de uso vence al tercer año y ningún documento del expediente te la recuerda, porque no nace del expediente: nace de la ley. No hay nada que archivar que te la traiga de vuelta.

El antes y el después

La misma semana, con y sin un sistema que lleve las fechas.

Hoy

  • Los plazos viven en la cabeza del pasante.
  • El acuse está en el correo, el escrito en la USB, la fecha en ningún lado.
  • El cliente llama cada viernes a preguntar cómo va.
  • La renovación de la marca es un recuerdo, no una fecha.

Llega el vencimiento y te enteras después.

Con LicListo

  • Cada acuerdo entra por análisis y sale con su término computado.
  • El acuse fecha el expediente — leído con código, no adivinado.
  • Tu cliente ve avance y pagos en su portal, sin cuenta.
  • La marca concedida propone su declaración de uso y su renovación.

Llega el vencimiento y ya estabas ahí.

Aquí una fecha no se adivina. Se lee, se computa, o se dice «no lo sé».

Lo que ya te cuesta

Esto ya lo pagas hoy — con horas de pasante, con domingos, o con un susto.

Analizar

El expediente se arma solo

El documento entra y sale convertido en ficha: expediente, tribunal, partes, fechas y término. Un envío consume un análisis, lleve uno o varios documentos.

Plazos

Nada se vence a tus espaldas

Días hábiles desde la fecha del acto, saltando fines de semana e inhábiles. Los de tu tribunal los cargas tú, y un asunto concluido deja de gritar.

Términos de ley

La ley, calendarizada con artículo

Declaración de uso, renovación de marca, vigencia de patente: seis supuestos de la LFPPI y la LFDA que se proponen con su fundamento a la vista. Lo que no está en el catálogo, no se propone.

Portal

Tu cliente deja de llamar

Un enlace por asunto o uno con toda su cartera: avance, estatus y pagos, sin cuenta y sin poder tocar nada. Y un buzón donde te deja documentos que no entran a tu expediente hasta que tú lo decidas.

Cartera

Cuentas claras con cada cliente

Honorarios, gastos y pagos por asunto y por cliente, con IVA donde corresponde, y el estado de cuenta en Word con tu membrete y tus datos bancarios.

Dictamen

El fondo, cuando lo pidas

Después de la ficha, y sin que esperes, un dictamen técnico-jurídico con acciones sugeridas. Lo redacta la IA; el criterio, la corrección y la firma son tuyos.

LicListo no promete que no necesites criterio: te asiste para que lo ejerzas a tiempo y con el expediente completo.

Cómo está construido

La confianza no se declara. Se enseña.

Un abogado va a cotejar lo que le prometas. Así que aquí están los candados reales — con el límite de cada uno escrito al lado.

El acuse no se le pregunta a la IA

Expediente, promovente, sala, fecha y hora de un acuse salen de expresiones exactas que aciertan o no devuelven nada. El lector corre antes que cualquier modelo, y si el modelo intenta emitir ese dato por su cuenta, el sistema lo descarta antes de usarlo. El límite: el lector exacto solo entra cuando reconoce el formato del acuse —hoy, los de tipo etiqueta–valor, en la primera página de un PDF con texto— y la lista crece con cada formato que nos mandan. Cuando no lo reconoce no adivina: se aparta, y la ficha la arma la IA como con cualquier otro documento.

Los términos de ley citan su artículo o no se proponen

El catálogo es código, no una corazonada del modelo: cada término trae su fundamento obligatorio —arts. 24, 53, 62, 71, 178, 233 y 237 de la LFPPI; 189 de la LFDA— y si falta el dato desde el que se computa, prefiere callar antes que fechar mal. El límite: son seis supuestos concretos, no la propiedad industrial entera. Y la fecha se propone: no entra a tu línea de tiempo hasta que la aceptas.

Tu dictamen no viaja al portal de tu cliente

Cuando compartes un expediente, el servidor no le manda el documento a tu cliente: le manda una lista fija de campos. El dictamen, tu estrategia y el historial de cambios se quedan fuera. El recorte ocurre en el servidor, no en la pantalla: lo que no está en esa lista nunca viaja, así que no hay forma de sacarlo desde el navegador. El límite, en dos partes. El recorte es por campo, no por dato: lo que sí viaja —incluidos los movimientos de pago— viaja entero, con el comprobante que les hayas adjuntado. Y el enlace no caduca ni pide contraseña: es largo e imposible de adivinar, y nadie puede pedir la lista de expedientes ajenos, pero quien lo tenga, entra. Compártelo como compartirías una llave.

El error que originó todo esto es hoy una prueba automatizada

Aquel expediente mal fechado no se arregló con una disculpa: se convirtió en la primera prueba del sistema, con el texto real de aquel acuse. Corre en cada entrega, antes del despliegue: si alguien rompe el lector, truena ahí y no llega a producción. El límite: esa prueba cubre el formato de aquel acuse, no todos los que existen. Cada formato nuevo entra con su propia prueba, y la lista es tan larga como los acuses que nos han mandado.

El portal del cliente

El viernes sin llamadas.

Tu cliente no llama porque desconfíe: llama porque no sabe. Dale un enlace y deja de ser su única fuente de información.

  • Avance calculado con la misma función que pinta tu tablero — no pueden discrepar.
  • Estatus procesal en lenguaje de cliente, con la fecha del acuerdo que lo actualizó.
  • Total facturado, pagado y saldo pendiente, movimiento por movimiento.
  • Un buzón para que te deje documentos — que no puede leer de vuelta, ni modificar.

Términos de ley

La fecha que no está en ningún documento.

Hay plazos que no nacen del expediente sino de la ley: ningún acuerdo del IMPI te va a recordar la declaración de uso del año que viene. Pedirle a un modelo que se sepa la ley es invitarlo a inventar artículos, así que este catálogo es código — y cada propuesta llega con su fundamento para que lo revises antes de aceptarla.

Las dos fechas que caducan un registro de marca →

Sin costo

Úsalo antes de confiar en nosotros.

Tres cosas que resuelven un problema hoy y no te piden nada a cambio.

Calculadora de plazos

El vencimiento de un término en días hábiles, saltando fines de semana e inhábiles comunes. Corre con el mismo motor que la app — no con una copia.

No pide cuenta Calcular un plazo →

Vigencia de marca

Cuándo va tu declaración de uso y cuándo la renovación, con el artículo de la LFPPI que sostiene cada fecha.

No pide cuenta Ver mis fechas →

Guías de práctica

Plazos, marcas, patentes, reservas y expediente electrónico. Cada afirmación cita su artículo — y donde la ley no alcanza, lo decimos.

Sin registro Leer las guías →

Cómo funciona

Del PDF al expediente en orden, sin capturar nada

Sube el documento

Acuerdo, acuse, licencia o título — PDF, escaneo o foto. La IA extrae expediente, tribunal, partes y fechas; la ficha aparece en segundos.

Los plazos se computan solos

En días hábiles y desde la fecha del acto que se lee en el documento. Los términos de ley —renovación de marca, declaración de uso— se proponen con su artículo citado.

Tu cliente se informa solo

Le compartes un enlace privado de solo lectura: avance, estado procesal y pagos en lenguaje claro. Sin cuentas, sin llamadas de «¿cómo va?».

Guías por etapa

Qué te obliga la ley, y cuándo

Escritas para cotejarse: cada fecha lleva su artículo, y lo que no podemos sostener no lo afirmamos.

Precios

Pagas por análisis, no por abogado. Tus expedientes no se cobran.

Gratis

$0 · sin tarjeta

5 análisis de documentos para empezar

  • Expedientes ilimitados
  • Línea de tiempo y plazos en días hábiles
  • Portal de seguimiento para tus clientes
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Más elegido

Personal

$600 MXN/mes

50 análisis de documentos al mes

  • Diez veces el cupo del plan gratuito
  • Dictamen de fondo con acciones sugeridas
  • Informe para el cliente con tu membrete
Probar gratis primero

Despacho

$2,000 MXN/mes

150 análisis de documentos al mes

  • Todo lo de Personal
  • Cuentas espectadoras para tu equipo
  • Ven expedientes sin editar ni gastar análisis
Probar gratis primero

De frente: las cuentas del equipo son de solo lectura. Consultan expedientes, plazos y portales; quien sube documentos y acepta plazos sigue siendo el titular.

¿Se te acaban los análisis? Agrega +50 por $399 MXN cuando los necesites. Tus expedientes, plazos y portales siguen funcionando siempre.
El plan se compra por mes: no hay cargo automático ni suscripción que cancelar. Cuando quieras otro mes, lo vuelves a comprar.

Preguntas frecuentes

Lo que todo colega pregunta primero

¿La IA reemplaza al abogado?

No, y quien te lo venda así te está mintiendo. LicListo analiza documentos, calcula plazos y prepara borradores — la estrategia, la redacción final y la firma siguen siendo tuyas. No ejerce funciones de abogado ni presta servicios legales.

¿Cómo calcula los plazos legales?

En días hábiles, desde la fecha del acto que lee en el documento y no desde el día en que lo subiste. Salta sábados, domingos y los inhábiles más comunes del calendario judicial, y los de tu tribunal —vacaciones, suspensiones— los cargas tú en ajustes.

Una tabla de referencia de ocho figuras frecuentes contrasta el plazo que dedujo la IA: cuando no cuadra, usa el de referencia y marca el evento para que lo revises. No es la ley completa, y el aviso queda escrito en el propio plazo. El cómputo final siempre lo validas tú contra la legislación de tu materia y tu entidad.

¿Y los asuntos que ya traigo?

No tienes que mudar el despacho entero el primer día. Un expediente se abre a mano —referencia, tribunal, partes, la fecha del último acuerdo— sin subir ningún documento y sin gastar un solo análisis: los análisis se consumen únicamente cuando le pides a la IA que lea un documento.

La práctica que funciona: captura a mano lo que ya está vivo y deja el análisis para lo que vaya llegando.

¿Mis clientes pueden ver su expediente sin llamarme?

Sí: un enlace privado de solo lectura por caso, o la cartera completa con avance y pagos. Tu cliente no necesita cuenta y no puede modificar nada. También puede dejarte documentos en un buzón que no entra a tu expediente hasta que tú lo decidas.

¿Mis datos y los de mis clientes están seguros?

Tus expedientes y documentos viven en la infraestructura de Google (Firebase), con el cifrado en reposo y en tránsito que Google aplica a esa plataforma. Cuando compartes un expediente, nuestro servidor no le manda el documento a tu cliente: le manda una lista fija de campos — el dictamen y el historial de cambios se quedan fuera, y el recorte ocurre en el servidor, no en la pantalla. Nadie puede pedir «la lista de expedientes»: sin el enlace exacto no hay nada que descubrir.

Una cosa que preferimos decirte de frente: para analizar un documento, su texto se envía a los proveedores de modelos que usamos. Si un asunto no admite eso, no lo subas al análisis. No estamos certificados en ninguna norma y no vamos a decirte que sí.

¿Qué pasa si me quedo sin análisis, o si no renuevo el mes?

Si se te acaban los análisis, agregas +50 por $399 MXN o subes de plan. Lo que se agota es la capacidad de analizar documentos nuevos, no el acceso a tu despacho: expedientes, plazos y portales siguen funcionando siempre.

Si dejas pasar el mes, no te cobramos nada — el plan se compra por mes y no hay cargo automático. Tu cuenta vuelve a ser gratuita: conservas todo lo que ya tienes, y los análisis que te sobraron siguen siendo tuyos. Lo que se pausa son las funciones del plan de pago, hasta que compres otro mes.

¿Necesito tarjeta para probarlo?

No. El plan Gratis no pide tarjeta e incluye 5 análisis para empezar, con expedientes ilimitados y el portal para tus clientes.

Sube tu primer acuerdo. Mira la ficha armarse sola.

Tu criterio gana juicios. LicListo se encarga de que llegues a tiempo.

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